Nuestro mundo es global, pero nuestra voz no lo es

Los grandes retos de nuestra época hace tiempo que traspasan todas las fronteras. La crisis climática, las guerras, la migración, la desigualdad económica, la concentración del poder tecnológico… nos afectan a todos.

Pero, aunque la economía, la comunicación y las crisis se han globalizado, la participación democrática se queda en las fronteras nacionales.

Se toman decisiones a nivel mundial sin que las personas que sufren sus consecuencias tengan voz propia.

Falta un marco político común en el que la humanidad pueda organizarse por sí misma.

Al mismo tiempo, por primera vez en la historia, contamos con las condiciones técnicas, comunicativas y sociales necesarias para cerrar esta brecha.

La gente puede conectarse entre sí en todo el mundo. La información se puede compartir de forma transparente. Las votaciones y elecciones a nivel mundial son técnicamente posibles.

Visión de una organización de la sociedad civil mundial

La UNITED PEOPLE ORGANIZATION (Organisación de los Pueblos Unidos) nace como una iniciativa democrática con el objetivo de unir a todas las personas del planeta como ciudadanos y ciudadanas del mundo con los mismos derechos y representarlas a nivel político global.

La organización surge de la convicción de que la humanidad, ante desafíos globales como el cambio climático, la paz, la gestión de los recursos y la justicia global, necesita una estructura política propia que trascienda los intereses nacionales y sitúe en el centro el bienestar del planeta en su conjunto.

La UPO se fundamenta en tres principios esenciales, llamados a definir su identidad y su papel en el mundo:

De las personas, para la humanidad

La UPO surge desde la base, impulsada por personas de todas las regiones del mundo, culturas y realidades de vida, y establece a la humanidad como sujeto político.

Unidad para la diversidad

La UPO entiende la diversidad como una fortaleza y la unidad como el fundamento de una cooperación de la sociedad civil al servicio de la paz y de la protección de la vida en nuestro planeta.

Complementar y transformar

La UPO aspira a complementar las instituciones existentes, como las Naciones Unidas, y a dar voz a cada ciudadana y cada ciudadano para que pueda influir, de manera constructiva y transformadora, en las decisiones de alcance global.

Los tres círculos de la UPO

La estructura de la United People Organization combina participación, representación e influencia, todo ello en tres círculos que se relacionan de forma orgánica.

  • una ciudadanía mundial abierta: el círculo exterior
  • un parlamento mundial elegido democráticamente: el círculo del medio
  • un consejo representativo: el círculo más cercano

Estos tres círculos forman una unidad dinámica que mantiene un diálogo constante entre sí. La información y los comentarios fluyen en todas las direcciones. Así surge una organización que no se dirige desde arriba, sino que se regula y evoluciona desde dentro.

Este modelo combina la democracia directa y la democracia representativa

Los ciudadanos y ciudadanas

son la base de la UPO. Cualquier persona del mundo puede registrarse como miembro y participar en las votaciones y elecciones. Son los que dan legitimidad democrática a la UPO. Siguiendo el principio: una persona, un voto

El Parlamento

Es la asamblea de delegados elegidos democráticamente. Representan la diversidad de la humanidad. No actúan en interés de naciones, partidos ni grupos de presión. Se comprometen a velar por el bienestar de la comunidad planetaria.

El Consejo

Es un órgano formado por personas íntegras que representa la unidad de la humanidad. Es la voz y el altavoz mediático de la UPO, y lleva sus inquietudes y reivindicaciones al debate político mundial.

No es una organización no gubernamental, sino una organización de cogobernanza

Lo que dice la gente

La UPO, que arranca en Suiza, es un llamamiento a la sociedad civil global para que se implique como organización cogobernante en favor de un orden mundial democrático en el que nadie quede excluido.
¡Sin la gente no habrá paz!

La UPO sirve de plataforma para fomentar el respeto por la diversidad cultural, defender la dignidad de cada persona y luchar por un mundo más igualitario. Partiendo de estos principios, busca fomentar el entendimiento, la inclusión y la colaboración entre personas de cualquier origen, para así contribuir a una mayor armonía social y a una paz duradera.

La creación de una UPO, teniendo en cuenta el rumbo destructivo que ha tomado el mundo, no solo adquiere todo su sentido, pero se he convertido en una necesidad imperiosa. Tenemos que reaccionar, unidos en un mismo espíritu, de forma civilizada, pero contundente. Estoy convencido que la UPO puede ser el camino.

Por fin aparece alguien que pone en marcha esa iniciativa tan esperada: tomarse en serio el poder de la población civil, creer en ella y ofrecerle una plataforma sólida. Somos 8.000 millones: si conseguimos, aunque sea un poco, unir nuestros objetivos, seremos una voz fuerte e imposible de ignorar que quiere servir al bien común de todos.

La UPO sienta las bases para un planeta verdaderamente unido. De forma constructiva, despierta la conciencia y crea la plataforma y la organización necesarias para que la gente de todo el mundo pueda participar. Cuando digo «unido», me refiero a un mundo que está en manos de la gente, en el que cada voz cuenta y en el que todos se unen con espíritu de cooperación.

Me siento motivada a aportar mi voz de manera constructiva a una causa que nos trasciende a todos.
La UPO puede ayudar a construir una vida en la que nos respetemos mutuamente y en igualdad de condiciones. Al fin y al cabo, todos venimos de la misma «estrella».